Theus Mago: una fuerte identidad construida a través del tiempo

Theus Mago: detrás de su identidad actual hay años de exploración, transformación y decisiones que terminaron construyendo un sonido propio. Conoce el camino que llevó a Mateo González de Bufi a Theus Mago y a consolidarse en la escena internacional.

Jesús León

8/12/20268 min read

La respuesta está precisamente en la evolución. En una entrevista, Mateo explicó que Theus Mago surgió cuando comenzó a trabajar con mayor profundidad en texturas, patrones rítmicos y una electrónica más cercana al techno y al electro; aquellas nuevas producciones ya no encajaban dentro del universo de Bufi, así que decidió crear un nuevo pseudónimo. Él mismo describió la diferencia entre ambos proyectos de una manera bastante clara: mientras Bufi permanecía más cercano al indie y al pop, Theus Mago buscaba una relación más directa con el ritmo, las texturas y la electrónica de pista.

Y ahí comienza una de las partes más interesantes de su trayectoria: Theus Mago no nació para borrar lo que Mateo había hecho antes, sino para llevarlo a otro lugar.

Su primer gran paso fue "Ritmo Extraterrestre", publicado por Correspondant, sello asociado a Jennifer Cardini. El track apareció dentro de All Star Mexico, una compilación que reunía a productores vinculados con una escena mexicana que ya comenzaba a llamar la atención fuera del país, y posteriormente fue catalogado dentro del universo Indie Dance/Dark Disco. Lo importante no era solamente el lanzamiento, sino lo que ocurrió alrededor de él: Solomun, Dixon, Âme y HAAi comenzaron a respaldar su música, y Theus Mago empezó a construir una reputación internacional desde una propuesta que no dependía de perseguir un sonido de moda, sino de desarrollar uno reconocible.

A partir de ahí, la trayectoria se volvió cada vez más amplia. Theus Mago comenzó a publicar en sellos como Lumière Noire, Turbo Recordings, Optimo, Ombra International, Feines Tier, Correspondant, Get Physical, Pets Recordings, Watergate y Defected, entre otros. Lo interesante es que, aunque cada sello tiene una identidad distinta, su música mantiene una serie de elementos reconocibles: ritmos insistentes, texturas oscuras, percusiones, sintetizadores, tensión y una clara intención de funcionar en la pista sin sacrificar personalidad.

Una entrevista publicada en 2020 describía precisamente esa faceta como más oscura y "excursionista", con una mezcla de techno, electro, energía de club y una marcada influencia de la coldwave. Esa descripción ayuda a entender por qué resulta complicado encerrarlo en una sola etiqueta. Podemos hablar de indie dance, dark disco, techno o electrónica psicodélica, pero ninguna de esas palabras explica completamente lo que ocurre cuando todos esos elementos conviven dentro de un mismo track.

Y si hay algo que termina de explicar esta evolución es Duro.

Theus Mago: una fuerte identidad construida a través del tiempo

Hay artistas que construyen una carrera alrededor de un solo sonido y otros que necesitan atravesar diferentes etapas para descubrir qué es exactamente lo que quieren decir. Mateo González pertenece claramente al segundo grupo. Antes de convertirse en Theus Mago ya había recorrido buena parte del mapa de la música electrónica bajo otros nombres, había experimentado con distintos géneros, había publicado en sellos internacionales y había construido una trayectoria propia; por eso, cuando apareció Theus Mago, no estábamos frente a un productor que simplemente cambiaba de alias, sino frente a un artista que había llegado a un punto en el que necesitaba otra forma de expresarse.

Para quienes todavía no lo conocen, Theus Mago es el proyecto de Mateo González, productor y DJ mexicano que también estuvo detrás de Bufi y Sonido Fantasma, además de ser cofundador y actualmente co-jefe del sello Duro junto a Moisees. Su press kit resume una trayectoria que comenzó a tomar forma internacionalmente con "Ritmo Extraterrestre", publicado por Correspondant en 2015, lanzamiento que rápidamente recibió apoyo de nombres como Solomun, Dixon, Âme y HAAi y que abrió la puerta a una agenda internacional que, desde entonces, no ha dejado de crecer.

Pero quizá la mejor manera de entender a Theus Mago no sea comenzar con Theus Mago, sino con Bufi.

Durante años, Mateo construyó con ese proyecto una identidad completamente diferente, moviéndose entre el nu-disco, el acid house, el techno, el post-punk, el dark wave y otras influencias que terminaron convirtiendo a Bufi en uno de los proyectos mexicanos con mayor proyección internacional de aquella generación. Discotexas, uno de los sellos fundamentales de esa etapa, describe su música como el resultado de influencias que van desde el Chicago acid house y el Detroit techno hasta el nu-disco escandinavo, el post-punk, el dark wave y el krautrock; además, su catálogo incluye lanzamientos en sellos como Kitsuné, Record Makers, Electrique Music y el propio Discotexas.

No era, por lo tanto, un proyecto menor que quedó atrás. Bufi llegó a tener el respaldo de productores como Moullinex, Xinobi, Justin Robertson, Alexander Robotnick, Emperor Machine, Aeroplane y Tensnake, y su álbum Revelación fue publicado por Discotexas y posteriormente editado también en vinilo. Incluso Beatport presentó a Bufi como parte de una nueva generación de productores provenientes de Latinoamérica, destacando sus influencias y su capacidad para moverse entre distintas tradiciones de la música electrónica.

Entonces aparece una pregunta interesante: ¿por qué alguien que ya había construido una carrera necesita crear otro proyecto?

En 2015, Mateo González y Moisees crearon Duro como una plataforma para impulsar sonidos de indie dance y techno provenientes de Latinoamérica. Lo que comenzó como un proyecto independiente terminó adquiriendo una dimensión mucho mayor, incorporando artistas de diferentes regiones y construyendo un catálogo que ayudó a proyectar una parte de la escena latinoamericana hacia otros mercados. En 2022, Beatport nombró a Duro como su Hype Label of the Month y destacó precisamente ese trabajo, señalando el crecimiento del sello y el apoyo que había recibido de artistas como Âme, Jennifer Cardini, Dixon y Solomun.

Esto es importante porque Duro permite entender a Mateo desde otra perspectiva. No solamente estamos hablando de un productor que publica sus propios tracks; estamos hablando de alguien que también decidió construir una plataforma para otros artistas. Su trabajo, entonces, no termina en su propia discografía. También existe una intención de curaduría, de selección y de construcción de comunidad alrededor de una determinada visión de la música electrónica.

Y quizá esa sea una de las claves para entender por qué Theus Mago ha conseguido mantenerse vigente durante tantos años: la evolución no parece ser para él una estrategia de marketing, sino una forma natural de trabajar.

Su catálogo lo demuestra. Hay producciones más cercanas al dark disco, otras con una estructura más techno, momentos más psicodélicos y otros donde la percusión y el groove toman el protagonismo. No parece existir una necesidad de repetir exactamente la fórmula de su lanzamiento anterior; por el contrario, su trayectoria está construida sobre la exploración constante de nuevas texturas, ritmos y posibilidades dentro de la pista.

Y después llegó uno de los momentos que terminó de colocar su nombre frente a un público mucho más amplio: "The Dream".

En 2023, Theus Mago colaboró con Adam Port, figura central de Keinemusik, y la cantante colombiana Martina Camargo para lanzar el track a través de Defected Records. La producción combina beats constantes, percusión de inspiración latina y una voz cargada de emoción, manteniendo al mismo tiempo una estructura profundamente orientada al dancefloor.

El dato importante aquí no es simplemente que Theus Mago haya trabajado con Adam Port o con Keinemusik. Lo verdaderamente interesante es que esta colaboración llegó después de años de construir un lenguaje propio. The Dream no aparece como un intento repentino por acercarse al sonido que en ese momento dominaba buena parte de la conversación internacional; aparece como la consecuencia lógica de una trayectoria en la que Mateo ya había trabajado durante años con groove, percusión, electrónica, texturas y elementos de diferentes tradiciones musicales.

La canción se convirtió además en uno de sus mayores éxitos. Actualmente aparece entre sus tracks más escuchados en Spotify, junto a producciones como "Rave Dave" y "Jingo", mientras que su publicación en el canal de Defected acumula más de medio millón de reproducciones. Incluso años después de su lanzamiento, "The Dream" continúa apareciendo en selecciones y compilaciones de Defected, una señal de que su impacto no terminó con el momento inicial de su lanzamiento.

Pero reducir Theus Mago a "The Dream" sería perderse prácticamente toda la historia.

Antes de esa colaboración estuvieron "Ritmo Extraterrestre", Carrier People, "Rave Dave", "Jingo", "X-Control", "Instant Dog", sus trabajos en Pets Recordings, Correspondant, Duro y muchos otros sellos; después llegaron nuevas producciones, remixes y colaboraciones que siguen ampliando su catálogo. Hoy su discografía continúa activa y su música sigue apareciendo en sellos internacionales, mientras que Duro permanece como otra de las plataformas desde las que Mateo continúa desarrollando su visión.

Por eso resulta interesante observar su carrera desde una perspectiva más amplia. Theus Mago no representa solamente la consolidación de un DJ o de un productor; representa la evolución de un artista que ha aprendido a utilizar diferentes proyectos para explorar diferentes partes de su personalidad musical. Bufi le permitió desarrollar una sensibilidad más cercana al indie, el pop y el nu-disco; Theus Mago abrió la puerta a los ritmos, las texturas, el techno, el electro y una electrónica más oscura; Duro le permitió trasladar esa búsqueda hacia la curaduría y el desarrollo de otros artistas.

Exploración, transformación, identidad y, finalmente, consolidación.

Tal vez esa sea la mejor manera de entender lo que ha ocurrido con Mateo González durante todos estos años. No se trata de haber encontrado una fórmula y repetirla hasta agotarla; se trata de haber acumulado suficiente experiencia para saber qué conservar, qué transformar y hacia dónde seguir buscando. Y cuando un artista consigue hacer eso sin perder su identidad, las etiquetas comienzan a importar mucho menos.

Por eso, más que presentar a Theus Mago simplemente como un DJ mexicano con una importante trayectoria internacional, vale la pena entender de dónde viene. Detrás de ese nombre existe una historia que comenzó mucho antes de "The Dream", que pasó por Bufi, por Sonido Fantasma, por Duro, por incontables lanzamientos y por años de búsqueda, hasta convertirse en uno de los proyectos mexicanos más interesantes dentro del circuito internacional de la música electrónica.

Ahora esa historia llega hasta nuestra ciudad.

En esta ocasión, Ardiente y Electrovicious unimos fuerzas para presentar a Theus Mago, una propuesta que se mueve entre el indie dance, el techno, los sonidos psicodélicos y una electrónica profundamente orientada al dancefloor. Más que intentar encasillarlo en un género, la invitación es escuchar el resultado de todos esos años de exploración: un artista que ha construido un lenguaje propio y que continúa desarrollándolo sin dejar de evolucionar.

Y quizá ahí está lo más interesante de esta fecha: no vamos solamente a escuchar a un artista que ha colaborado con Adam Port, que ha publicado en Defected o que ha construido Duro; vamos a escuchar a Mateo González después de todos esos años de búsqueda, con un proyecto que ya encontró su identidad, pero que todavía parece tener mucho más por explorar.

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